Página del wiki con capítulos


MICROCUENTOS


Menos da una piedra


Al pobre Pedro Parker le picó una araña radiactiva, le cayeron residuos nucleares en la cara, le golpeó un rayo, le afectaron las misteriosas radiaciones de un meteorito... Y adquirió el superpoder de comunicarse con los roedores. Algo salió ganando: ahora trabaja de domador de ratones en el Circo Ruso.


Último recurso


El asceta Jeremías se adentró desnudo en el desierto, planeando meditar sobre los misterios de la vida. Desgraciadamente, tampoco así logró despistar al recaudador de impuestos...


Declaración puntillosa


Tengo que decirte que... ¡No puedo vivir sin ti! Bueno, de hecho sí puedo, no es que vaya a dejar de respirar ni nada... ¡Te quiero con todo mi corazón! Aunque dicen que en realidad es el hipocampo del cerebro el encargado de regular los sentimientos, pero tú ya me entiendes... ¡Y eres la más bella de todas las mujeres! De casi todas las que conozco, al menos. Aunque por ejemplo tu amiga Sara es bastante más guapa... ¿Ey? ¿Cariño? ¿Estás ahí?


Radiografía de un chaleco


Victor llevaba un chaleco de múltiples bolsillos, siempre repletos de las cosas más insólitas. Lápices, caramelos, lupas, papeles, objetos tanto útiles como manifiestamente inútiles podían surgir de él en cualquier momento, como de la chistera de un mago enloquecido. Pero nadie, ni siquiera el propio Victor, sospechaba que todos esos objetos se habían distribuido ordenadamente y con un propósito. Los papeles y bolígrafos vivían en el bolsillo derecho, cerca de la mano que Victor usaba para escribir. La brújula, la grapadora y otros objetos inusuales aguardaban pacientemente una oportunidad de ser útiles en los bolsillos del lado izquierdo, cerca de su mano torpe. Las llaves, cartera y otros objetos aburridos e importantes hallaron su lugar en los bolsillos protegidos con cremallera. Las fotografías, amuletos y recuerdos del pasado se establecieron en los bolsillos de la espalda, ausentes de la vida cotidiana pero accesibles en momentos de necesidad. Y en el bolsillo interior, a la altura del corazón, Victor guardaba un diablillo, regalo de una amiga a la que hace tiempo amó...


Ya no respeta nada


Supe que el mundo se había ido definitivamente a la mierda cuando vi publicidad del Corte Inglés en una lápida del cementerio.


Culo de mal asiento


No podía estarse mucho tiempo quieta en un mismo lugar, así que viajó durante muchos años por todo el planeta. Finalmente, cansada pero satisfecha, hizo caso a las súplicas de su esposo y se aposentó con él en una casita rural. Pero añoraba sus múltiples viajes de exploradora, y no fue feliz hasta que descubrió que en su interior y en el de su marido había lugares que nunca había visitado, mundos enteros de cuerpo y mente a los que nunca había prestado demasiada atención. Así aprendió que a veces no es necesario irse para viajar.


CHISTES


Ladrones


Tres ladrones iban a asaltar un banco de máxima seguridad. Tenían que hacer un túnel para poder entrar, y deciden entrar por el conducto del aire acondicionado. Uno dice:
Yo entro primero.
Entonces, entra y se resbala, un policía oye el ruido y pregunta:
¿Quién esta ahí?
Y responde:
¡Miiiaaauuuuu! Y sigue su camino.
Va el segundo y se resbala, el policía oye el ruido y pregunta:
¿Quién está ahí?
Y responde:
¡Miiiaaauuuuu! Y sigue su camino.
Va el tercero, se resbala y el policía oye el ruido y pregunta:
¿Quién está ahí?
Y responde:
¡Otro gato, otro gato!

El corcho

¿Qué le dijo el corcho a la botella?
Te voy a tapar la boca.

Juanito

Le dice el profesor a Juanito:
A ver Juanito, ¿qué te pasa si te corto una oreja?
Y le dice Juanito:
Me quedo medio sordo.
Y, ¿qué pasa si te corto la otra oreja?
Me quedo ciego.
Y el profesor asustado le dice a Juanito:
¿Por qué?
Y contesta Juanito:
Porque se me caerían los lentes.